- Cocina de Mercado -

Siempre sale el sol

Guatavita, Cundinamarca. Colombia

No nos alejamos. 
Estamos
 más cerca 
de los productores artesanales y las buenas prácticas agrarias
de la ruralidad y su entorno
del agua y de las riquezas de un     territorio
de los frutos de la tierra y del buen alimento
de la comunidad y la fraternidad
de la familia y la generosidad 
de nosotros para compartirnos
de los productores artesanales
de las buenas prácticas agrarias
del espíritu y de la alegría
de los sueños
del intento de una cocina sencilla, honesta y sabrosa
de la hospitalidad y la amabilidad

Guatavita - Cundinamarca

Música para la carretera.
Acá los esperamos

Manifiesto Oriente

Comerse el territorio y los aromas que viajan.

La pasión por cocinar, el gusto por servir – no solo a la mesa – y la alegría por comer sabroso, son algunos de los pilares sobre los que Oriente se elevará. También haber visto y comprendido el trasfondo de la cocina, los fuertes lazos que se establecen más allá de los fogones, su simbiótica relación con los recursos naturales y con la energía transformadora del alimento, de los individuos y de la cultura, son motivos imperiosos y auténticos bajo los que Oriente decide emerger, ver la luz y participar en la construcción de la cadena del buen alimento y así unir a los proveedores y acercar a los comensales.

Llegar al mundo rural, fundirnos con él y regocijarnos con su innata sabiduría, hace que el sueño de que podamos disfrutar de la buena comida sea uno cada vez más real: con él podremos acceder a cosechas frescas y apoyar directamente a los proveedores artesanales, quienes, a través de sus buenas prácticas agrarias, protegen la biodiversidad, el agua, y permiten ilusionarnos con un planeta florecido para todos los que aún no han nacido.

Serviremos una comida sencilla pero siempre sabrosa, y así acercaremos a los comensales a las prácticas culinarias de la casa y de la familia, compartiremos el alimento e incentivaremos el consumo responsable y consciente al momento de elegir nuestros alimentos. De esta forma, cordial y simple, iniciaremos una pedagogía empírica – y nunca dogmática – para la mesa, la cocina y la huerta, que pueda formular una nueva dieta: una justa, sostenible y saludable que, liderada siempre por el gusto y el buen sabor, nos enrute hacia una salud personal, colectiva y planetaria que entienda que algo sólo es delicioso cuando es también bueno para el cuerpo y el territorio. Creemos que, cambiando la dieta, ayudaremos a cambiar el mundo.

De esta forma queremos invocar al espíritu de la hospitalidad y del buen trato para que nos acompañe, pues el buen alimento no solamente entra por la boca, sino que debe entrar también por el alma.

Tomás F. Rueda Arboleda

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para este fin de semana

"Venid a mí, hombre de estómago cansado, y yo os restauraré"

“veinte ad me omnes qui stomacho laboratis et ego restaurabo vos”

-Dossier Boulanger

Entre todos nos restauraremos

Toma de reservas

Horarios de atención

de Miércoles a Sábados de 10am a 6pm

Viernes y Sábados de 1pm a 7pm Domingos y Festivos de 1pm a 5pm

Comerse el territorio y los aromas que viajan.

La pasión por cocinar, el gusto por servir – no sólo a la mesa – y la alegría por comer sabroso, son algunos de los pilares sobre los que Oriente se elevará. También haber visto y comprendido el trasfondo de la cocina, los fuertes lazos que se establecen más allá de los fogones, su simbiótica relación con los recursos naturales y con la energía transformadora del alimento, de los individuos y de la cultura, son motivos imperiosos y auténticos bajo los que Oriente decide emerger, ver la luz y participar en la construcción de la cadena del buen alimento y así unir a los proveedores y acercar a los comensales.

Llegar al mundo rural, fundirnos con él y regocijarnos con su innata sabiduría, hace que el sueño de que podamos disfrutar de la buena comida sea uno cada vez más real: con él podremos acceder a cosechas frescas y apoyar directamente a los proveedores artesanales, quienes a través de sus buenas practicas agrarias, protegen la biodiversidad, el agua, y permiten ilusionarnos con un planeta florecido para todos los que aún no han nacido.

Serviremos una comida sencilla pero siempre sabrosa, y así acercaremos a los comensales a las prácticas culinarias de la casa y de la familia, compartiremos el alimento e incentivaremos el consumo responsable y consciente al momento de elegir nuestros alimentos. De esta forma, cordial y simple, iniciaremos una pedagogía empírica – y nunca dogmática – para la mesa, la cocina y la huerta, que pueda formular una nueva dieta: una justa, sostenible y saludable que, liderada siempre por el gusto y el buen sabor, nos enrute hacia una salud personal, colectiva y planetaria que entienda que algo sólo es delicioso cuando es también bueno para el cuerpo y el territorio. Creemos que cambiando la dieta, ayudaremos a cambiar el mundo.

De esta forma queremos invocar al espíritu de la hospitalidad y del buen trato para que nos acompañe, pues el buen alimento no solamente entra por la boca sino que debe entrar también por el alma.